Este cuento nos remite a la metáfora de la semilla invisible: La observación es una semilla que parece no hacer nada… pero debajo de la tierra está preparando el brote.
Actuar sin observar es arrancar la planta antes de tiempo.
Observar con conciencia es darle raíz a la acción.
Como el mendigo observador, sentarse a mirar con atención lo que ya está diciendo el presente.
Del Libro: "Nuestros hermanos lejanos" del profesor Charles Kovacs.
Alianza para la infancia. www.aliancapelainfancia.org.br