Cuando el sentido transforma la tarea
Un cuento para detenernos, observar y preguntarnos desde dónde estamos trabajando…
¿levantando piedras, construyendo muros, o participando conscientemente de una catedral?
Durante la construcción de la catedral de Chartres, tres obreros realizan la misma acción: levantar una piedra. Sin embargo, cuando un viajero les pregunta qué están haciendo, cada uno responde desde un lugar distinto.
Uno ve solo la tarea.
Otro, apenas el muro interminable.
El tercero, con orgullo, responde:
“Estoy construyendo una catedral”.
Este cuento sencillo y profundo nos recuerda que no todas las personas habitan su trabajo desde el mismo sentido, aun cuando realicen exactamente la misma tarea.
Una invitación a observar
Este cuento resalta cómo la perspectiva transforma la experiencia.
No cambia la tarea.
Cambia la forma de habitarla.
Cuando el propósito está claro, cada tarea encuentra su lugar.
Ver más allá de la piedra
En las organizaciones, algo similar ocurre todos los días.
Cuando el enfoque a procesos se incorpora verdaderamente a la cultura, cada persona —desde su rol, por más pequeño que parezca— puede reconocerse como parte de un resultado mayor.
No se trata solo de cumplir tareas, sino de comprender para qué.
Cuando el sentido está presente, la acción cotidiana cambia de calidad.
El simbolismo de la catedral : la catedral representa:
Un objetivo trascendente
Un proyecto de largo plazo que requiere esfuerzo, dedicación y visión. Algo que va más allá del resultado inmediato y conecta con un propósito mayor.
Colaboración y trabajo en equipo
Ninguna catedral se construye en soledad. Cada función es distinta, pero todas son necesarias para que la obra exista.
Belleza, inspiración y elevación
Las catedrales no solo se sostienen: inspiran. Nos recuerdan que el trabajo humano también puede crear sentido, armonía y trascendencia.