Este episodio marca un origen.
Fue el primer podcast que grabé, impulsada por la necesidad de profundizar en uno de los principios esenciales de la gestión organizacional: el liderazgo.
Presente en el modelo normativo de ISO 9001, el liderazgo suele abordarse como una función, un rol o una responsabilidad formal. Sin embargo, aquí lo miramos desde otro lugar: como una experiencia profundamente humana, individual y social.
Liderar no es dirigir a otros.
Es, antes que nada, liderarme a mí misma para poder convivir, crear y decidir junto a otros.
Algunas de las ideas desarrolladas en el Podcast: 👉
Resignificar el rol de líder
Durante años hemos confundido poder con liderazgo, control con guía, obligación con inspiración.
Una frase popular lo resume de manera cruda: “El que sabe, sabe… y el que no, es jefe”.
Detrás de esa ironía se esconde una cultura organizacional que necesita ser revisada.
En este episodio exploramos el liderazgo desde múltiples miradas —normativas, sistémicas, evolutivas, filosóficas y organísmicas— para abrir nuevas preguntas y habilitar una comprensión más amplia del rol.
Inspiradas en pensadoras como Margaret Wheatley, cuestionamos la idea del líder que debe tener todas las respuestas. Ese modelo ya no funciona en organizaciones complejas y vivas.
La propuesta es otra: pasar del líder héroe al líder anfitrión.
Un liderazgo que no busca salvar, sino acompañar; que no centraliza, sino que habilita; que cuida el campo relacional para que la inteligencia colectiva pueda emerger.
Tomando como inspiración la conferencia Corazón y Corona, retomamos dos arquetipos que conviven en toda experiencia de liderazgo:
el rey, asociado a la visión, la claridad y la dirección
el pastor, ligado al cuidado, la escucha y la presencia
Ambos viven en nosotros.
Y ambos maduran cuando lideramos desde la conciencia.
Desde la Teoría U de Otto Scharmer, nos hacemos una pregunta central:
¿desde qué lugar interior actuamos cuando lideramos?l punto ciego del liderazgo no está en lo que hacemos, sino en la fuente de nuestra intención.
Porque lo que hacemos importa.
Pero desde dónde lo hacemos, aún más.
Las organizaciones son sistemas vivos.
Y los sistemas vivos no se dirigen: se acompañan.
Desde los aportes de Maturana, Varela y luego Sistek, este episodio invita a comprender la autoorganización como una fuerza natural. El liderazgo consciente reconoce primicias, nutre redes, favorece la colaboración y habilita nuevas posibilidades de evolución colectiva.
No existen líderes predestinados.
El liderazgo emerge según la situación, el contexto y la necesidad del grupo.
Todos tenemos más capacidad de liderar —y de dejar que otros lideren— de la que creemos.